Introducción
Si tienes un negocio de servicios o vendes cursos online, ya lo viviste: algo funciona muy bien… y unos meses después deja de hacerlo. Cambia el algoritmo, el mercado se satura o aparece alguien copiando exactamente lo mismo.
Muchos sacan la conclusión equivocada: “Nada sirve a largo plazo”. Otros se aferran a una táctica hasta que el negocio se rompe.
La verdad es más incómoda —y más útil—:
Lo que cambia son las estrategias y las tácticas. Lo que no cambia son las fuerzas humanas y estructurales que las hacen funcionar.
Entender esta diferencia es lo que separa a los negocios que sobreviven de los que dependen siempre del próximo truco.
El error que cometen la mayoría de dueños de negocios
La mayoría mezcla tres cosas distintas y las llama igual:
- Principios
- Estrategias
- Tácticas
Cuando una táctica deja de funcionar, creen que todo el modelo está roto. Y cuando una estrategia les da resultados, creen que es eterna.
Ambas creencias son falsas.
Los 3 niveles que debes distinguir (sí o sí)
1. Principios: lo que no cambia
Son fuerzas profundas del comportamiento humano y de los sistemas sociales. No dependen de plataformas, modas ni tecnología.
Algunos ejemplos:
- Las personas evitan más el dolor que buscan placer
- La atención siempre es limitada
- La confianza se construye lento y se pierde rápido
- La gente responde a incentivos, no a discursos
- El estatus, la seguridad y la pertenencia mueven decisiones
Estos principios eran ciertos antes de internet, lo son hoy y lo seguirán siendo con IA, realidad virtual o lo que venga.
Si tu negocio no se apoya en ellos, es frágil por definición.
2. Estrategias: cómo usas esos principios en un contexto
Una estrategia es una decisión de fondo, no una herramienta.
Ejemplos de estrategias (no tácticas):
- Construir confianza antes de vender
- Especializarse en un nicho en lugar de competir por precio
- Educar primero y monetizar después
- Convertir la autoridad personal en demanda
Estas estrategias pueden durar años, pero no son eternas. Funcionan mientras el contexto las favorece.
Cuando el mercado cambia, la estrategia debe adaptarse, aunque el principio siga intacto.
3. Tácticas: lo visible y lo que más rápido muere
Las tácticas son el cómo operativo:
- Reels diarios
- Webinars
- Funnels
- Ads en Meta o Google
- Automatizaciones con IA
Son necesarias, pero son lo más volátil del sistema. Aferrarte a ellas es confundir movimiento con progreso.
Un ejemplo claro para negocios de servicios y cursos
Principio (no cambia):
Las personas no confían su dinero a desconocidos.
Estrategia (cambia lento):
Construir autoridad y confianza antes de vender.
Tácticas (cambian rápido):
- Antes: blogs largos y SEO
- Luego: webinars y email marketing
- Ahora: video corto, prueba social, marca personal
- Mañana: asistentes IA, avatares, nuevos formatos
El principio es el mismo. La estrategia se mantiene durante un tiempo. Las tácticas rotan constantemente.
Por qué el 80/20 confunde a muchos negocios
En sistemas como el marketing digital o la creación de contenido:
- Un pequeño porcentaje de acciones genera la mayoría de los resultados
Pero aquí está la trampa:
Necesitas hacer mucho para descubrir qué es lo que realmente funciona.
El 80% no es desperdicio. Es el costo de descubrir el 20%.
Y ese 20% cambia con el tiempo.
Si dejas de experimentar, te quedas con una ventaja caducada.
La regla práctica para negocios que quieren durar
Si tu negocio depende de plataformas, algoritmos o atención digital, una estructura sana suele verse así:
- 70%: explotar lo que hoy funciona
- 20%: optimizar y variar (mensajes, formatos, ofertas)
- 10%: experimentar con cosas que aún no sabes si funcionarán
Ese 10% es lo que paga tu futuro.
La pregunta incómoda que todo dueño de negocio debería hacerse
¿Estoy construyendo sobre tácticas que caducan o sobre principios que sobreviven a cualquier plataforma?
Si no puedes responder qué principio humano sostiene tu estrategia actual, tu negocio depende más de la suerte que del diseño.
Conclusión
Las tácticas cambian rápido.
Las estrategias cambian cuando el contexto lo exige.
Los principios casi no cambian.
Los negocios de servicios y cursos que sobreviven no son los más creativos ni los más técnicos, sino los que:
- entienden profundamente al ser humano
- diseñan estrategias alineadas a esos principios
- y cambian de táctica sin apego emocional
Ahí no hay magia. Hay claridad.


